¿Qué es Vorágine Digital?

Vorágine Digital es una plataforma de encuentro donde hablamos de autores y de sus obras en un sentido amplio. Descubrimos a autores locales (nuestra base está en una pequeña isla del Mediterráneo) y a autores-editores (héroes de la autoedición), principalmente.

El germen de esta iniciativa nació hace muchos años, pero se materializó en 2016 cuando Héctor Rubio y César Mir acordaron que publicarían sus proyectos al amparo de esta vorágine y se dedicarían a hablar con y de gente que tuviera sueños similares a los suyos.

El primer paso fue Paranimals – Casa del Miedo, que ya puedes encontrar en Internet y en formáto físico. En 2017, el proyecto se consolidó en formato blog con reseñas, noticias y entrevistas. En 2018 la vorágine se sigue expandiendo. Lo podéis ver ya mismo. Eres más que bienvenido.

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Se ha desatado la vorágine… ¿dónde estabas cuándo ocurrió?

 

Antiguos rumores recorren las tabernas portuarias del Viejo Mundo tratando de explicar, con respeto nacido de la admiración, el oscuro origen de la vorágine digital:

Los primeros que naufragaron fueron dos grumetes conocidos como César Mir y Héctor Rubio.

César navegó durante años por el exterior del gran remolino, tentándolo constantemente, hasta que perdió la apuesta; ahora, pasados algunos años cuentan que fue él quien lo originó con los poderosos de movimientos de sus remos, que hendían el mar furiosos al son del trueno de sus tambores.

Héctor apareció en sus profundidades, era la última visión de las víctimas de la vorágine, mientras los navíos se precipitaban hacia la destrucción cierta de las húmedas rocas del fondo marino, ahí estaba él, riendo con carcajadas salvajes, cruel sonido previo a la muerte. Dicen que era un prisionero de la vorágine. Si es cierto, nunca se supo cuánto llevaba ahí atrapado; tampoco parecía tener prisa por salir.

Al encontrarse se encararon y pronto se dieron cuenta de que tenían tres opciones: enfrentarse hasta el fin de los tiempos, pues ambos estaban igualados en fuerza y locura, unir fuerzas para salir de la vorágine o hacerla crecer hasta que cubriera el mundo entero.

Al pensar en abandonarla les golpeó una desconocida nostalgia pues la sentían familiar, como un hogar, y descubrieron en ese momento que no querían cambiar según qué cosas. Así que se pusieron manos a la obra, cambiaron ellos y con ellos el mundo.

Si la leyenda es cierta, pronto, tú también naufragarás en la Vorágine Digital.